Quiero empezar disculpándome por no haber escrito en los últimos días, ha sido necesario reorganizar mis actividades para poder mantener el blog y no ha sido fácil, además de que el material disponible para escribir no es suficiente para mantener un artículo al día. Sin embargo, trataré de continuar con la rutina y mantener el blog constantemente actualizado.
Anteriormente hice una proyección de como serían los próximos cinco años de gobierno de ARENA, y para tratar de mantener en equilibrio las cosas intentaré hacer una proyección de lo que sería un gobierno de Mauricio Funes y el FMLN. Como no tenemos ningún patrón de comparación real, haré esta proyección en base a diferentes escenarios, tanto malos como buenos, para tratar de ver las cosas con un criterio amplio, pero debo de aclarar que no espero acertar en las predicciones.
En mi opinión, el peor escenario posible para los salvadoreños, es que no pase absolutamente nada, que las medidas tomadas por el gobierno sean demagógicas e inefectivas y el país se hunda más en la pobreza debido a la crisis económica. Sin embargo, este es el escenario menos probable porque el FMLN no esta contento con la situación del país y estará buscando introducir una variedad de cambios.
Puede existir el escenario de que estos cambios sean negativos para la población, implementando políticas radicales de corte marxista que cambiaran la estructura de la sociedad. Sin importar que tan "buenos" sean estos cambios en el fondo, el contraste con la sociedad actual generará gran cantidad de efectos negativos. Pero este también es un escenario muy poco probable, y no lo digo porque tenga fe en el FMLN, lo digo porque la Asamblea Legislativa esta controlada por la derecha gracias a la combinación ARENA-PCN, y aunque el FMLN es una fracción grande, no podrá implementar ninguna ley sin el aval de la derecha salvadoreña.
El mejor de los casos sería que Mauricio Funes alcanzara y superara las expectativas del pueblo salvadoreño e implementara una oleada de mejoras en el Estado salvadoreño. Limpiar el gobierno de funcionarios corruptos, reducir la delincuencia mediante programas preventivos y mejoramiento de la PNC, promover la inversión extranjera y aumentar los empleos, etc. Un escenario ideal pero con un gran enemigo: la crisis internacional, y varios obstáculos a saltear, como la oposición de derecha y el idealismo de su partido. Este es un escenario que Mauricio Funes no podría alcanzar solo, necesitaría el apoyo de todos los sectores de nuestra sociedad. Este es el escenario que los salvadoreños debemos aspirar y promover, pero tampoco es el más probable para los próximos cinco años.
El escenario más probable, en la opinión de este servidor, es un escenario conflictivo. Un escenario en el que se promuevan medidas que beneficien a los salvadoreños, pero que serán discutidas ampliamente en la Asamblea Legislativa para obtener su aprobación. En donde exista la posibilidad de aprobar medidas que no beneficiarán a la población. En donde la lucha contra la corrupción será intensa y permanente, y algunos de los nuevos funcionarios tratarán de aprovecharse del Estado. En donde el gobierno será atacado constantemente por los medios, y la crisis requerirá de medidas de emergencia fuertes y a veces, cuestionadas.
Mauricio Funes necesitaría un temple de acero para mantener el rumbo del país. Tanto la derecha como la izquierda radical del país tratarán de imponer sus ideas, muchas veces sin importarles las consecuencias que traerán a la población. Algunos funcionarios harán un buen trabajo, otros mantendrán a flote las instituciones y otros tendrán que ser cambiados para no seguir causando más daño.
Aunque la crisis acabe durante este período, El Salvador seguirá convulsionado por la lucha política interna. Será el momento de tomar las mejores medidas para promover el crecimiento económico del país, una serie de medidas que necesitarán la participación de la derecha, y que probablemente forzarán caras nuevas entre los políticos del país. Y es que los políticos actuales no estarán dispuestos a abandonar su ideología, serán las nuevas generaciones las que impulsarán al país, pero solo será posible si el presidente mantiene el rumbo hacia el progreso.
Mauricio Funes no traerá el paraíso a El Salvador. Vienen malos tiempos, y es una realidad que no cambiará, pero con esfuerzo, trabajo duro y voluntad, es posible sacar a flote a nuestro país en medio de la tormenta, enfilando un nuevo rumbo. El "cambio", realmente será un cambio en la estructura de gobierno de nuestro país, en la que las voces sensatas que siempre han sido silenciadas podrán levantarse por encima de los dogmas de las extremas.
Este es solamente un escenario más. Las posibilidades son muchas y diversas, pero es una oportunidad única en el país de cambiar el rumbo llevado. Es una apuesta, las consecuencias serán ser malas o buenas, y probablemente no toda la población lo viva de la misma manera. Pero de algo podremos estar seguros, ya no será más de lo mismo, será diferente.
martes, 24 de febrero de 2009
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